Hasta siempre Milenio3 – Seguiremos soñando |

Martes, 19 de Septiembre de 2017 \ Edición España

'Según vamos adquiriendo conocimiento, las cosas no se hacen más comprensibles, sino más misteriosas.'(Albert Schweitzer)



Hasta siempre Milenio3 – Seguiremos soñando


Supongo que hay momentos en la vida en que la realidad te golpea en la cara con tal crudeza que deseas que todo haya sido un mal sueño. Pero a veces ocurre y no puedes escapar. Y llega el día en el que algo que formaba parte de tú vida, de tú ser intrínseco, algo que formaba ya parte de tú propio ADN se marcha dejándote sólo y desamparado. Pero por fortuna ese algo no se marcha sin más sino que deja un legado, una huella indeleble que te acompañará de por vida. Los milenarios, esos que nos reuníamos cada sábado como una extraña tribu alrededor de aquel mágico instrumento llamado radio nos vemos forzados a caminar solos. Cómo el niño que se suelta de la mano del padre y comienza a dar sus primeros pasos , el mundo que se abre ante nosotros da vértigo.

 


último programa milenio
 

En la madrugada del pasado sábado al domingo, el espacio radiofónico Milenio 3 finalizaba tras 14 años ininterrumpidos en antena siendo trending topic mundial. La emoción palpable del equipo se transmitía a través de las redes sociales donde más y más amigos no podían creerse la noticia. Era el propio Iker que con unas emocionadas palabras comenzaba la que iba a ser la última emisión.

“¡Cuánto te vamos a echar de menos, amiga radio!”

Aún recuerdo aquella sofocante noche de verano en la que mí padre me llamó a su estudio y me dijo: “Escucha hijo, están poniendo un programa de esos que te gustan.” Y fue así, de casualidad, de como me enamoré de la radio. De contar historias . . .  fue así cómo mi existencia vital quedó ligada a un programa de radio llamado Milenio 3.

La noche avanzaba mientras los miembros que componían la nave radiofónica desfilaban por última vez por los micrófonos del programa. Algunos de ellos como Santiago Camacho, unido casi desde el principio a este espacio y consciente de que había dejado un gran bocado de su vida en este programa, emocionaba con sus palabras. Supongo que más de un Milenario lloró junto a Carmen y el equipo por una despedida (o quizás un hasta luego) que si bien inesperada por el momento, no dejaba de tener su sentido. O al menos  y que quede claro a título personal lo entiendo yo.

 


 

Si Milenio 3 se caracterizaba por algo era por su autenticidad. Allí no había poses ni voces impostadas. Por supuesto que habría mejores y peores programas pero siempre fue auténtico. Y esa autenticidad, esa cercanía con los oyentes a través de las ondas, esa sincronía que se producía era pura magia. Durante esta última emisión se recordó algunas de las salidas realizadas para hacer el programa con público y siempre ese sonido de aplausos y de cariño ensordecedor que traspasaba los receptores. Los momentos de risas incontenibles cuando el gran Santi llegaba con alguno de sus “amigos”. La transfiguración de Iker con sus experiencias vitales en la cuevas rupestres.

Y sí, Milenio 3 era un fiel reflejo de la evolución personal que su creador y presentador ha sufrido a lo largo de los años. Para aquellos que hemos seguido el programa desde el comienzo este cambio se hizo cada vez más obvio con el pasar de los años. Iker no puede, no pudo separar su crecimiento espiritual de los designios de su hijo radiofónico el cual  le sirvió como altavoz para lanzar un mensaje de luz en los últimos años. Y ese mensaje, ese cambio, fue sin duda comprendido por una audiencia deseosa de escapar de una realidad a veces tan gris que se vuelve intolerable.

Pero si se va un poco más allá, Iker en mí modesto entender siempre fue un buscador y un contador de historias. Y uno no puede contar historias sin haberlas vivido. Sin haber sentido el pálpito al encontrar una tumba sin nombre, o encontrar el testigo inencontrable, el documento, el lugar . . . Los contadores de historias necesitan beber de la experiencia directa, y creo que Iker hechaba mucho de menos eso. Coger su particular nave y lanzarse a los caminos en busca de lo que llamamos misterio o quizás volver a reencontrarse con su propia esencia. Y creo firmemente que este ha sido el verdadero motivo. No los contratos exclusivos o ningún tipo de presión. Ya hubo un conato de esta ruptura hace unos años abortada por Carmen pero la semilla de este último programa ya existía y terminó germinando el pasado sábado.

Milenio 3 consiguió una hermandad entre personas como nunca antes había visto. Consiguió que la gente comenzara a interesarse por las cosas, reenamorarse de la vida, comenzar a leer. Encontrar una vocación. Dio consuelo y compañía en los momentos difíciles. Emocionó. Hizo vibrar … Pero ahora ya no está. Se fue. Pero por fortuna no nos ha dejado solos. Estoy convencido de que en cada uno de nosotros ha dejado las herramientas para ver el mundo que nos rodea con otros ojos. Ha dejado sembrado en nuestro interior uno de los sentimientos más poderosos que existen en el ser humano, la curiosidad y capacidad de asombro. Hoy nos sentimos todos un poquito más huérfanos. Pero comenzamos a caminar con paso tambaleante pero firme hacia un mundo lleno de misterios mientras el dragón reposa en su cueva esperando a que el chaman vuelva a despertarlo y convocar a la tribu alrededor de la hoguera.

Gracias Iker y Carmen. Gracias equipo. Seguiremos soñando. Hasta siempre Milenio3.